es como esa sensación de nudo, que te quita las ganas, que te aprieta fuerte y te deja sin aliento. es como esa sensación inexplicable, que no puedes llegar a describir, nada concreto, miles de ideas, de no saber que pasa, que se te va de las manos lentamente, que ya no controlas.
Y no, no sabría contestar bien, porque en realidad no se que es.
Como una de esas historias de princesas de cuentos, esas que no caen, esas que no se hacen daño, esas que no se van, esas historias disparatadas, esas que dan la vuelta al mundo, que emociona a las personas con solo oírlas, esas en las que no hay disfraces, todo verdadero y puro.Eso sí, sin que haya sapos de por medio.
Estamos locas, nos comportamos como crías, gritamos, nos miran, se ríen, nos critican, ¿y qué? Somos felices que es lo que importa. Estamos juntas que es lo que vale. Nos queremos que es lo que cuenta. Disfrutamos que es lo que necesitamos. Nos apoyamos que es lo que nos hace fuertes. Lo demás no importa. No vale. Es algo insignificante. Buscan nuestro punto débil, es inútil, siempre fallan. Son críticas, hay que aceptarlas, pero no tenemos porque dejarnos llevar por ella. Si nos critican... que nos critiquen, si nos miran... que nos miren , si nos juzgan... que nos juzguen, son libres de hacerlo y nosotras libres de seguir viviendo.
[...] es una respuesta emocional compleja y perturbadora, que surge cuando una persona percibe una amenaza hacia algo que considera como propio. Comúnmente se denomina así a la sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Siempre hay tiempo de mirar al cielo, ¿por qué no lo hacemos más? ¿Por qué no dejamos de planear tanto y nos echamos a volar? ¿No crees que ya tienes el suelo muy visto?